domingo, 2 de septiembre de 2012

¿Estamos locos o qué?

Se encontraba sola. A su alrededor pasea mucha gente, muchos la miran, otros la saludan, pero en su interior está sola consigo misma, con sus pesares, con sus vivencias, con sus experiencias...
Se mira en el espejo, y cada día se reconoce menos.  Han cambiado tantas cosas... Ya no es la misma niña de antes, ya es una mujer, ya tiene responsabilidades, ya ha aprendido demasiado a base de caídas dolorosas.
Ya no mira la vida con los mismos ojos, ya ve la realidad tal y como es, y mira su futuro con miedo.
Le echa de menos. Echa de menos al que una vez fue parte de su vida. Al que una vez le regaló su mundo, y crearon una historia en la que solo aparecían ellos dos. Pero ella sabe que esa misma historia que crearon un día, también terminó, y ya no volverá a comenzar.
Ya son dos personas totalmente diferentes, sus vidas jamás volverán a enlazarse, y difícilmente volverán a verse... aunque realmente ella lo ve a diario, a cada instante, porque piensa en él cada minuto, piensa en la historia que un día compartieron.
Los primeros amores nunca se olvidan, y ella a veces piensa si conseguirá algún día no volver a pensar en esa historia que ya es presa del pasado, porque sabe que ya no le quiere, pero le duele pensar en aquello, en lo mucho que le amaba, en todo lo que le entregó, y lo feliz que fue a su lado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario