Porque ella sabe lo mucho que se querían el uno al otro, pero sin embargo, a veces el amor no puede con todo.
Finalmente decidió resignarse, y aceptar que nunca inventaran una máquina del tiempo, y nunca conseguirá volver a su lado, porque a pesar de seguir latente el amor, las vivencias en esa relación nunca desaparecerán, y con ellas de por medio, jamás podrán quererse como un día se quisieron.
Decidió seguir andando, descalza, por los cristales de la carretera.
Decidió echar a correr hasta donde le llevasen los pies.
Decidió no volver a mirar nunca más hacia atrás, si no mirar hacia delante, sin prisas, sin pausas, y sin resentimientos.

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